La Carolina, para interesados en el turismo minero

20

Mar
2018

La Carolina, para interesados en el turismo minero

Posted By : admin/ 140 0

La Carolina es un pueblo de San Luis que llegó a tener más de 3.000 habitantes gracias a su mina de oro. Hoy cuenta con unos 300 vecinos que reciben a los viajeros interesados en esa rica historia minera que late en cada rincón de la localidad.

A 80 kilómetros de la capital de San Luis se encuentra La Carolina, un pequeño poblado ubicado a los pies del Cerro Tomolasta. Fue fundado en 1792 por el Marqués de Sobremonte, quien lo bautizó en homenaje a la esposa del rey Carlos III de España.

Allí, a mediados del siglo XIX, un portugués encontró oro de manera casual y propició el nacimiento de la actividad minera en la zona. La mina Buena Esperanza atrajo inversiones españolas e inglesas y generó la construcción de casas y comercios y la apertura de calles empedradas para satisfacer las necesidades de logística y de todas las personas que llegaban para trabajar en la extracción del metal.

Cuando la mina alcanzó su explotación máxima y el oro se acabó, todo el movimiento de La Carolina empezó a desaparecer. Túneles, depósitos y máquinas fueron abandonadas y el pueblo se quedó con apenas el 10% de la población que supo tener en su apogeo.

En los últimos años, sin embargo, La Carolina renació de la mano del turismo minero. ¿Te gusta la historia? ¿Tenés espíritu aventurero? Si viajás a esta localidad puntana vas a poder contratar una excursión para recorrer el corazón de la antigua mina.

Con botas de goma y cascos equipados con linternas, los visitantes pueden adentrarse en la profundidad de la mina y apreciar, además de diversos minerales en la corteza de Tierra, numerosas estalagmitas y estalactitas. También pueden dirigirse a un río a buscar pepitas de oro.

Cómo llegar a La Carolina

Para visitar La Carolina partiendo desde la ciudad de San Luis, tenés que tomar la Ruta Provincial 20 hasta El Volcán y luego avanzar por la Ruta Provincial 9. Después de pasar por El Trapiche, se llega al pueblo minero, que está conectado con las ciudades cercanas a través de un servicio de colectivos.

En La Carolina hay restaurantes, hosterías y WiFi gratuito. Es importante destacar que la visita a la mina es apta para toda la familia ya que no demanda gran esfuerzo físico, aunque no es recomendable para las personas claustrofóbicas.

Leave your comment

Please enter comment.
Por favor ingresá tu nombre
Por favor escribí tu correo electrónico
Please enter a valid email address.